Lo que llevamos a la próxima sesión: por El Paso, por las familias trabajadoras de Texas y por la democracia misma.
Seguir adelante con la lucha que comenzamos contra HB 4. Impugnar los mapas que borran el poder electoral de los votantes hispanos y afroamericanos. Defender en Texas el marco de la Ley de Derecho al Voto (Voting Rights Act). Exigir un análisis transparente, que tome en cuenta la raza, de cada mapa que pase por esta cámara, porque si no podemos contar de manera justa, nada más de lo que aprobemos será legítimo.
Terminar el trabajo que comenzó con HB 3475. El Paso es el área metropolitana más grande de Estados Unidos sin una escuela de derecho acreditada. Vamos a formar la cantera binacional de profesionales del derecho que merece una región de dos millones de personas, y a responder a la demanda que existe en todo el estado de profesionales del derecho bilingües que conozcan a fondo la frontera.
Ampliar las licencias para médicos formados en el extranjero más allá de la primera ola. Proteger la atención médica para personas de bajos recursos. Defender el financiamiento de las clínicas de atención primaria que construyó el condado. Texas no debería dejar sin seguro médico a 1 de cada 4 residentes y llamar a eso un éxito del libre mercado.
Usar el puesto en Ways & Means para impulsar reformas que lleguen a los propietarios de vivienda hispanos de clase trabajadora, no solo las exenciones a la medida de los cabilderos. Hacer más justos los límites a los aumentos de tasación, ampliar las protecciones para la residencia principal (homestead) y frenar el traslado silencioso de la carga del impuesto sobre la propiedad de los grandes propietarios corporativos a los vecindarios.
Ampliar el crédito dual para que más estudiantes de preparatoria terminen con créditos universitarios. Fortalecer la formación de maestros. Y darles a los votantes herramientas —como la revocación del mandato— cuando las juntas escolares locales dejan de dar la cara por los niños que dependen de ellas.
Llevar al nivel estatal lo que se logró en el condado en transparencia, justicia antes del juicio y una administración moderna. Texas funciona mejor cuando su gobierno es honesto sobre lo que hace, rinde cuentas de lo que gasta y está dispuesto a ser evaluado.